La nave industrial está ubicada en el Coll d’en Rabassa. | ALEX SEPULVEDA

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En una gran nave industrial del Coll d’en Rabassa había una empresa de mármoles hace unos años. Con el tiempo, el propietario del almacén, un constructor, lo alquiló a unos italianos, que cambiaron los mármoles por la marihuana. El martes pasado, el dueño del recinto, cansado de que en los últimos meses no le pagaran el alquiler, decidió acudir al lugar a pedir explicaciones.

El hombre se encontró un gran invernadero acondicionado para el cultivo de droga. Había aires acondicionados, ventiladores y numerosas lámparas. No quedaban plantas, solo algunos restos.

El constructor avisó a la Policía Nacional y una patrulla se desplazó a la nave y observó la infraestructura. El Grupo II de Estupefacientes se ha hecho cargo de la investigación. Los inquilinos han desaparecido.