El fondo de las salinas de la Colònia de Sant Jordi nos ha servido como gran escenario para este modelo renovado, que cuenta con una estética de lo más moderna y agresiva.

La marca surcoreana vuelve a la carga con una nueva versión Híbrida enchufable (PHEV) para el Xceed, un modelo que deriva directamente del popular Ceed y que cuenta con cinco versiones diferentes, todos con identidad propia: el Ceed de 5 puertas, el Ceed Tourer familiar, el original ProCeed y el vehículo que hoy nos ocupa, el Kia XCeed. No hay duda de que se trata de una de las marcas con más modelos en su catálogo, además con todo tipo de motores.

Las dimensiones son diferentes a las del Ceed: mide 4.395 mm de largo, así que es 85 mm más largo que el Ceed; 26 mm más ancho y 48 mm más de alto. Tiene, además, una gran amplitud interior, lo cual se agradece.

Kia

Estéticamente destaca por tener una parrilla moderna y unos faros LED de bonito diseño. El capó es más alto y largo que en el resto de la gama. En la parte lateral la línea de techo es descendente y algunos elementos tipo espóiler le dan un aspecto más campero. Las llantas tienen un diseño muy deportivo.

La parte trasera tiene un diseño diferenciado con una parte superior más estrecha y una baja ensanchada con una especie de difusor.

Esta variante ecológica suma el propulsor atmosférico de gasolina 1.6 GDi de 105 CV y un motor eléctrico de 61 CV, ambos en posición delantera, lo que genera 141 CV de potencia combinada.

La batería que alimenta a la mecánica ‘verde’ tiene una capacidad de 8,9 kWh y, en un enchufe convencional, puede estar lista en unas cinco horas.

Al decelerar y frenar, el sistema de recuperación de la energía permite reabastecerla en marcha, y mucho más en modo Sport. En cambio, el coche no dispone de un programa para ‘guardar’ la carga de la batería si deseamos movernos en eléctrico durante un cierto trayecto. La batería nunca se agota del todo, sino que el conductor siempre dispone de un pequeño porcentaje (al igual que en un híbrido convencional).

PRESTACIONES

Sus prestaciones son discretas, sin ser bajas. Así, tarda 11 segundos en pasar de 0 a 100 km/h y la velocidad máxima del vehículo es de 160 Km/h.

El consumo, según la marca, gira en torno a los 1,4 litros a los 100 Km, que evidentemente varían mucho dependiendo del uso que se le dé al vehículo, de los kilómetros recorridos, de dónde se hagan, etc.

El comportamiento en carretera es bastante neutro, aunque se ve claramente que se trata de un vehículo más pensado para asfalto con especial cuidado de la comodidad de los pasajeros. En una conducción más deportiva el vehículo no tiende a subvirar en ningún momento, aunque la suspensión es más bien blanda.

El interior es, sin duda, otro de los aspectos destacables de este vehículo. Sólo acceder al XCeed nos damos cuenta de que la amplitud es una de sus grandes virtudes, tanto en la parte delantera como en la trasera, donde los ocupantes tienen mucho espacio para las piernas, además de una altura casi ideal. Todo esto va acompañado de un maletero de 291 litros, que se ve muy mermado por el alojamiento de las baterías.

Kia

Del interior también cabe destacar la tecnología utilizada y la gran pantalla que preside la consola central. Quizá llama un poco la atención que tenga algunas reminiscencias de los modelos anteriores, como por ejemplo el indicador del climatizador en color rojo o la susodicha pantalla no integrada en el conjunto.

El marcador cuenta con la información de tipo analógico y digital; de esta última destaca el hecho de que sea en color, aunque el espacio para esta es más bien reducido.

Las calidades, por su parte son bastante buenas al predominar los materiales blandos, aunque hay algún plástico duro que a la larga puede dar algún problemilla en cuanto a ruidos molestos.