El presidente de los pescadores de Pollença, Joan Frau, en el muelle de pescadores en una imagen de archivo. | Redacción Part Forana

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Ports de les Illes Balears está redactando una ordenanza antibotellón para frenar un fenómeno que causa graves perjuicios a los pescadores de la Part Forana y que se ha visto acrecentado desde el inicio del desconfinamiento hace ahora un año.

Los más problemáticos son los puertos de Pollença, Andratx, Cala Rajada y Porto Cristo en Mallorca, además de los de Sant Antoni en Ibiza y Ciutadella en Menorca, según confirma el propio Govern. Ports ultima la firma de un convenio con el Ajuntament de Pollença para coordinar las labores de vigilancia.

Precisamente fueron los pescadores del Port de Pollença quienes dieron la voz de alarma hace ahora una semana tras encontrar en la madrugada del domingo al lunes una de sus barcas con graves daños en los pantalanes del puerto deportivo. Denunciaron ante la Guardia Civil que alguien había soltado la barca que estaba amarrada en el muelle de pescadores y pidieron a Ports que intensificara la vigilancia e instalara más cámaras de seguridad.

Cámaras

Fuentes de Ports confirmaron ayer que su departamento «está estudiando también la posibilidad de reforzar el sistema de cámaras que hay en el puerto para intensificar los controles y la vigilancia». «También está estudiando la posibilidad de contratar a una empresa de seguridad para las labores de vigilancia nocturna», añade el Govern.

Ayuntamientos como el de Inca ya recurrieron a la contratación de vigilantes privados para patrullar de noche ante la proliferación de los botellones en las zonas menos transitadas de sus municipios desde que se inició la desescalada en Balears y con el ocio nocturno cerrado.

Cabe recordar que buena parte de los pueblos de la Part Forana arrastran desde hace tiempo un déficit de agentes en sus plantillas policiales y las nuevas necesidades derivadas de la pandemia han agravado la situación. Santanyí también ha anunciado la contratación de seguridad privada para el verano.

Cada lunes los pescadores sufren la suciedad y daños en sus barcas

El presidente de los pescadores del Port de Pollença, Joan Suau, remarca que «casi cada lunes encontramos restos de botellón y faltan cosas en las barcas». Teme especialmente el «riesgo de que una colilla provoque un incendio que se pueda propagar».