Imagen de la gasolinera de Avingudes. | Pere Bota

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Las gasolineras de la Avinguda Gabriel Alomar i Villalonga (con una superficie de unos 430 metros cuadrados) y plaza Progrés de Palma (alrededor de 500 metros cuadrados) deberán cerrar un mes después de que la Junta de Gobierno del Ajuntament de Palma aprobara este miércoles denegar las alegaciones presentadas por la propiedad de las dos estaciones de servicio contra el acuerdo de este mismo órgano de diciembre del año pasado de recuperar de oficio los espacios de titularidad municipal en que están asentadas.

Aunque el Consistorio les da este plazo, estas empresas tienen la posibilidad de recurrir la decisión municipal, algo que se da por hecho que harán, con lo que en la práctica es probable que todavía permanezcan abiertas algún tiempo más, según se aclara desde fuentes municipales.

El portavoz del Gobierno municipal, Alberto Jarabo, recordó que la concesión de 50 años que tenían estas dos estaciones de servicio finalizó en el año 2008 y desde entonces están funcionando «sin ningún título que les permita esta ocupación de suelo». Se trataría, por tanto, «de una ocupación en precario que no tiene ningún derecho a indemnización sino simplemente tolerancia por parte del Consistorio».

Además, el edil también recalcó que estas gasolineras no han abonado ningún canon al Ajuntament por la ocupación de este dominio público durante todos estos años. Ambas gasolineras deberán presentar un proyecto para el sellado y retirada de los surtidores del crudo.

En el caso del espacio que ocupa la gasolinera de la plaza Progrés los planes de Cort pasan por la construcción de un aparcamiento subterráneo.