José y Tomeu Ozonas, con las pulseras. | M. À. Cañellas

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Es un ejemplo del I+D+i mallorquín que se exporta al resto del mundo. La pandemia ha agudizado el ingenio y en nuestras vidas han aparecido nuevas invenciones que ayudan a capear el temporal sanitario. Es el caso de O-band: una pulsera dispensadora de gel hidroalcohólico. La idea es de José Ozonas, CEOde la compañía O-Zink que comercializa este invento, Tomeu Ozonas, desarrollador del proyecto, y Maite Calleja, cocreadora de O-band y médico de Son Llàtzer.

«La idea surgió al inicio de la pandemia, cuando vimos que en el entorno hospitalario era necesario mantener la higiene de manos con el gel hidroalcohólico de manera continua», cuenta José Ozonas.

La pulsera recuerda a un reloj y permite tener siempre a mano el gel hidroalcohólico. Frente a otros dispositivos, éste se puede rellenar fácilmente y tiene una utilidad postpandemia para contener otras lociones. «En la pulsera se pueden introducir citronella, como repelente de mosquitos, protección solar líquida o cremas hidratantes fluidas», cuenta José Ozonas.

Fácil recarga

La pulsera mallorquina «se puede recargar en cualquier sitio y no necesita adaptador». Ahora mismo la pulsera O-band donde más repuntan sus ventas es en Estados Unidos, México y Canadá. En Europa ha empezado a venderse hace escasos días y también está en la web de la multinacional perfumesclub.es.

Tras desarrollar la idea, el equipo de O-Zink se presentó al concurso de innovación de Connect’Up y quedó entre los finalistas. Ahora este invento ideado en Mallorca sale al mercado y ya se exporta al resto del mundo. «El prototipo lo realizó un fabricante asiático pero hemos decidido ir a Italia para la producción. Es una fábrica especializada en siliconas sanitarias de uso personal de alta calidad», dice Ozonas.

La idea de O-Zink ya es toda una realidad y cuenta con un buen número de clientes, como farmaceúticas, colegios, laboratorios y hoteles.