La avispa asiática es una especie exótica que depreda activamente a ejemplares polinizadores, como la abeja de la miel, y que causa graves perjuicios al sector apícola y a los ecosistemas. | CAIB

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El servicio de Protección de Especies de la Conselleria de Medi Ambient i Territori ha confirmado este lunes el avistamiento de un ejemplar de avispa asiática en la localidad de Marratxí, en Mallorca.

Según ha informado la Conselleria en una nota de prensa, el hallazgo fue comunicado por un particular durante el fin de semana y, desde entonces, varios técnicos del Consorcio para la Recuperación de la Fauna Silvestre (Cofib) y de la Conselleria están rastreando la zona para buscar otros ejemplares o un posible nido.

La Conselleria ha activado todas las redes de avistamiento que, entre 2015 y 2020, fueron factor clave para la campaña de erradicación de esta especie en Mallorca.

Desde la Conselleria piden la colaboración de la ciudadanía para que, en caso de avistar algún ejemplar de avispa asiática, se avise inmediatamente al Servicio de Protección de Especies a través del teléfono 606 87 52 44, este correo electrónico o la aplicación Vespapp de la UIB.

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Además, piden también que se adjunte una fotografía del ejemplar, ya que puede ser fácilmente confundido con otros tipos de avispa.

La avispa asiática es una especie exótica que depreda activamente a ejemplares polinizadores, como la abeja de la miel, y que causa graves perjuicios al sector apícola y a los ecosistemas.

Esta especie de avispa se introdujo en Francia en 2004, convirtiéndose en la primera invasión exitosa de una avispa en Europa. Fue en octubre de 2015 cuando se confirmó su presencia en Mallorca y se procedió a la retirada de su nido, en Sóller.

En 2016 se detectaron un total de nueve nidos en Mallorca localizados en Sóller, Deià, Fornalutx y Bunyola. Al año siguiente fue cuando la especie alcanzó su pico más alto de invasión en la Isla, llegando a crear hasta 21 nidos distribuidos entre Sóller, Deià, Fornalutx, Bunyola, Valldemossa, Esporles, Santa Maria, Lloseta y Escorca.

En 2018 se detectó solamente un nido, en Sóller, y desde entonces no se había vuelto a detectar su presencia.