Una joven saluda desde el autobús tras desembarcar del ferry, en Valencia, en el que viajaban 118 estudiantes que habían sido confinados en Mallorca. | Ana Escobar

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Nada más llegar a Valencia, 14 estudiantes, 9 de Andalucía y 5 de Galicia, que partieron a primera hora desde el hotel Palma Bellver, en el que estaban alojados por el por el macrobrote de coronavirus, dieron positivo en COVID, según informó la presidenta del Govern Francina Armengol a través de su cuenta de Twitter. Formaban parte de los 118 jóvenes que se marcharon en el barco pagado por el Ejecutivo. Podían irse porque en el momento de su confinamiento eran negativos.

Otros 45 en su misma situación optaron por quedarse voluntariamente a hacer la cuarentena en el hotel COVID. No era el sentimiento mayoritario, ya que casi todos prefirieron aislarse en sus respectivas casas. «Lo vemos más seguro que hacerla en el hotel» indicaban los jóvenes.

Entre los motivos de esta decisión, el principal era el miedo a contagiarse allí dentro. «Sé de un joven que se ha contagiado aquí, pero no sé cómo», reconocía Sergio Rodríguez, de Madrid, quien optó por coger el ferry pagado por el Govern al considerarlo la opción más segura. Se marchó sin el rencor de los que han viralizado este episodio en las redes sociales: «Volveré a Mallorca».

Otro joven también de Madrid, Sergio Yepes, llegó junto a 20 compañeros el pasado 23 de junio. Optaron por el ferry por una cuestión económica y de responsabilidad y consideró que el confinamiento que se les impuso era «injusto» ya que «no se puede generalizar». Con todo, más que enfadado por la medida se mostró asustado de permanecer en el hotel. «Me parece peligroso ya que hay jóvenes contagiados que saltan por los balcones», dijo. Aseguró que a él no se le había subido alcohol y que dentro del establecimiento había vigilancia, «pero fuera era otra cosa». «Hubiésemos quedado si alguno de nuestro grupo fuera positivo, pero no es así», explicó Álvaro Picazo, quien lamentó las conductas «incívicas» de algunos de los estudiantes alojados que «no dejaban dormir».

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Estas conductas que han inundado las redes no se vieron durante el desalojo del hotel. Los estudiantes salieron de forma ordenada y siguiendo las instrucciones de los monitores de la agencia Tu Fin De Curso, con la que todos habían viajado a Mallorca. Muchos llevaban doble mascarilla o de protección FPP2.

En total, más 118 cogieron el buque Sicilia de Baleària, pagado por el Govern, que zarpó a las 10:00 del puerto de Palma y llegó a Valencia a las cinco de la tarde. Allí, los gobiernos de Andalucía (77 estudiantes), Madrid (20) y Galicia (21), junto con la Generalitat valenciana, tenían el dispositivo preparado para trasladarlos a sus respectivos domicilios. En el trayecto en barco, donde estuvieron aislados del resto del pasaje, viajaron junto a dos enfermeras del IB-Salut, un técnico de emergencias y un monitor de la agencia.

Desde que salió el auto judicial que no obligaba a hacer cuarentena a 181 jóvenes, 12 de ellos dieron positivo. Según explicó el director de gestión del IB-Salut, Manuel Palomino, dos de ellos durante la treintena de tests que se realizaron por la mañana. «Tenían la maleta hecha y se han tenido que quedar», dijo.

Una quincena de jóvenes se marcharon por su cuenta, en avión. Tres chicas de Granada optaron por este medio por considerarlo «más seguro» a pesar de haber convivido con varios positivos.

El Govern informó que eran 80 los estudiantes desplazados a Mallorca en viajes de fin de curso y que estaban contagiados. De estos, 16 están ingresados y evolucionan bien.

Llegan a València 118 estudiantes de los aislados tras macrobrote de Mallorca
Vista en el puerto de Valencia del dispositivo sanitario y de los autobuses preparados para el traslado de los estudiantes.