Los jugadores del Real Mallorca celebran el gol en Vitoria. Hoy buscarán un nuevo triunfo ante su afición en Son Moix. | Carlos Gil-Roig

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El Mallorca juega este domingo a la hora de comer, a las dos de la tarde. A la hora de la cena en Japón y Corea del Sur, momento ahí de recoger los platos y ponerse a ver el partido de Son Moix en horario de prime time, las nueve de la noche. Kubo y Kang in-Lee se ve reúnen cada vez que juegan a miles de aficionados en las pantallas, es como si se parase el tiempo, y por eso hoy los aficionados del Mallorca tendrán que merendar fuerte al mediodía o hacer una comida fuera de la hora normal. Todo sea por el mercado asiático. Por cierto, el domingo que viene ante Osasuna más de lo mismo. A este paso el fútbol cambiará los biorritmos de los aficionados.

Pues bien, a esa hora, a las dos de la tarde, el equipo de Luis García se medirá al Villarreal de Unai Emery en un choque comprometido para ambos equipos. Lo bermellones llegan al encuentro en plena plaga de bajas, algunas de ellas muy importantes como las de Raíllo y Russo. Sedlar, que tenía ahora la oportunidad de luchar por un puesto también está en la enfermería al igual que Ángel y Galarreta.

Pero en el centro del campo y la delantera hay alternativas suficientes, no así atrás y más concretamente en el eje. Ahí es donde hay problema serios porque tampoco es normal que tres de tus cuatro centrales se rompan coincidiendo en el tiempo. Una de las alternativas puede ser alinear a Pablo Maffeo junto a Valjent y recuperar a Sastre en su espacio natural. Es una de las opciones posiblemente la más pausible, aunque seguro que LGP tiene algún as en la manga, como por ejemplo dar la alternativa a Gayà. Por lo demás el resto del equipo también puede sufrir variaciones porque se entra en una semana intensa de partidos. Al de hoy hay que añadir el choque del miércoles ante el Real Madrid en el Bernabéu y partido del próximo domingo contra Osasuna.

Es cuestión de repartir minutos y de ahí que ya en San Mamés un hombre de la importancia de Salva Sevilla no entrara en juego. Resta también por conocer si Kubo y Kang inn-Lee van a ser titulares, lo que sin duda supondría cambiar un tanto la disposición de algunos jugadores sobre el campo e incluso relegar al banquillo a Mboula.

Lo cierto es que el Villarreal exigirá mucho al Mallorca y será imprescindible que el equipo recupere su mejor versión y que los futbolistas más decisivos vuelvan a tener es rol.
A los dos asiáticos hay que unir a Dani Rodríguez, que podría variar su posición en el verde y situarse más por detrás del punta que previsiblemente seguirá siendo Fer Niño. El jugador nacido en Mallorca se medirá a su equipo en una situación siempre extraña para cualquier futbolista pero también sin duda especialmente motivante.

Si el partido es comprometido para los baleares, no lo es menos para el Villarreal que viene de una semana de Champions y eso en ocasiones suele concluir en daños colaterales de cara al siguiente partido liguero.

En el capítulo de bajas el equipo sigue contando con las ausencias de los lesionados Samu Chukwueze y Dani Raba, ambos son los dos únicos jugadores con los que no podrá contar el técnico vasco, mientras que la gran novedad en el posible once sería la de Arnaut Danjuma, que viene llamando a la puerta de la titularidad con sus goles y sus actuaciones.

Su entrada sería por Yeremi Pino o Boulayé Dia, ya que se puede desempeñar en ambas posiciones de ataque. El Mallorca llega bien situado en la clasificación, pero lo cierto es que las distancias todavía son prácticamente simbólicas y la temporada se encuentra en esa fase donde es imprescindible sumar puntos para ir engordando el colchón que te permita tomar cierta ventaja con el vagón de cola.

El Govern permite el cincuenta por ciento del aforo del estadio, pero resta por ver si la hora va a frenar a los seguidores. En cualquier caso, el color y la emoción del fútbol volverán hoy a la grada de Son Moix en un encuentro de alto voltaje.