Imagen del ibicenco Miguel Torres, un técnico de enorme prestigio. | F. Fernández

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Balears puede presumir de tener a uno de los técnicos de ciclismo en pista con mejor reputación en todo el planeta. Un ibicenco que ha encontrado su espacio en la otra punta del mundo tras probar fortuna en el frustado proyecto del STRYC, en el Velòdrom Illes Balears, y pasar por el Centro Mundial de la UCI en Aigle (Suiza). Miguel Torres (Eivissa, 1983) ha sido una persona clave para estructurar este deporte en Japón, donde hace años que reside, y dar forma a un sueño profesional y a un proyecto que ha tenido en los Juegos Olímpicos de Tokio un aliciente extra con el objetivo de destacar como anfitriones.

En un país en el que el keirin es una de las modalidades más seguidas (cuenta con más de 2.000 ciclistas profesionales), el resto de la pista «no contaba con una estructura profesionalizada», asegura Torres, director del High Performance Center of Japan Cycling (HPCJC), quien antes de trasladarse a Suiza y Japón se había instalado en Palma, «aunque mi familia está en Eivissa y ahora, cuando acaben los Juegos, intentaré escaparme unos días. Llevo demasiado tiempo sin verles con todo este tema de la pandemia», comenta nostálgico el técnico, titulado en INEF y formado por la UCI.

En 2015, vino a Aigle una japonesa que gestionaba un proyecto de pista aquí. Empezamos a contactar, viajaba constantemente y encontramos los medios necesarios para arrancar”, comenta Torres, que en 2017 inició su singladura en el HPCJC con vistas a Tokio 2020 y en 2018 ya se instaló en Japón con su familia.

«Contrataron a técnicos, mecánicos, médicos... Se trabaja con marcas potentes como Bridgestone, se unifićo un presupuesto hacia un proyecto centralizado y con el objetivo de los Juegos», prosigue el ibicenco, que estos días vive jornadas frenéticas en el velódromo de Izu, en plena cuenta atrás hacia el arranque de las competiciones. Japón y el proyecto que encabeza Torres han clasificado a 6 ciclistas en las pruebas de velocidad, omnium, americana y keirin.

Varias medallas en los últimos Mundiales, incluso un oro en omnium femenino, avalan la labor y la apuesta que inició Miguel en Japón, viéndose beneficiados por la escasa incidencia de la COVID-19 en Izu, «una zona rural en la que, salvo unas semanas duras, el resto del tiempo no se han notado tanto las restricciones», asegura.

A miles de kilómetros de Eivissa, Torres ha encontrado su espacio, la realización profesional y personal y la estabilidad a nivel deportivo gracias al ciclismo en pista y a Japón, cuyas bases organizativas en este deporte tienen y tendrán acento balear. Ibicenco, para ser más exactos.

Por otra parte, el equipo alemán femenino ha logrado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 en la final de persecución por equipos y lo hace por la puerta grande, con un nuevo récord mundial de 4:04.242 minutos. Las alemanas Franziska Brausse, Lisa Brennauer, Lisa Klein y Mieke Kroeger mejoraron en casi 2 segundos el récord mundial previo para llevarse la medalla de oro en una final de gran nivel. Segundo fue el equipo británico, medalla de plata con 4:10.607, mientras que Estados Unidos superó a su rival Canadá en la pugna por la medalla de bronce, con un tiempo total de 4:08.040.